jueves 16 de julio de 2009

las líneas de las hojas

Muy, muy desarrollados
se te desparramaban los párpados
sobre las sábnas
las sábanas blancas
donde caiste lascivo
con ese y con ce
con ese y con ce

Involucionan tus manos
en el despertar altivo
de esta otoñada
que arrastra
todas esas palabras bonitas
que le dijiste alguna vez
palabras incandescentes.

Y vas a apuntar el mapa
perdiéndote un ratito en él
nunca hiciste las maletas
las deshacías siempre
mordiendo la bombilla
del juguito de mediodía
mordiéndolo a él
te decía el doctor
no
y es que las bisagras de tu puerta
nunca funcionaban.

domingo 28 de junio de 2009

Ese día, todos caminaban tan agachados que casi alcanzaban a rozar el piso con la punta de la nariz. El cielo estaba tan gris que se confundía con el humo que vomitaban las grandes y anoréxicas chimeneas que a veces aparecen cuando nos vamos de la ciudad.
Ese día me hubiese gustado decirte que tus miradas de pronóstico reservado( girondo) no me gustaban ni un poquito. Que tus piernas tan largas como la carta que pensé en darte alguna vez, me estaban mareando.
Y ese fue el único día que tus ojos estaban de colores, de todos los colores que aparecen en el catálogo de pinturas. Pero no se te veían bien, porque no combinaban con el día gris arriba de tu cabeza; era gris y tú de colores.

A veces cuando hace frío, me acuerdo de ese día, tú me tocas las piernas; las mías no son tan largas como las tuyas. La náusea se va.

sábado 13 de junio de 2009

dame tu sucio amor (plagio)

caminamos sobre un puente/dices que te gustan las puestas de sol/y tu boca se queda bien calladita//porque no me hablas/ por poco me dices "hola"/y pones tu mejilla mortesina/te planto un beso matutino/mis labios/los tuyos no/porque el verano se fue/ y tu cara de prescolar/también/tu mano /ya no aplasta la mía/en la frontera del sí y el no/nadie nos ve/sólo un ojo de viento/el vidrio en el que nos apoyamos/y yo te miro con miedo/ahora no/ siempre te miro/pareciera que tus párpados/se fueran a desparramar/ por cada uno/de los pliegues de tus sábanas/se están acabando las mañanas/las mentiras/que no digo/tú te ríes/pero te frunces/ya no le hablas de mí/si no de otras/otras piernas asoleadas/por otro sol de verano.

domingo 10 de mayo de 2009

un día le copié a teillier y no me resultó( cartas de lluvia)

Me inundo de ti
y tú lees revistas viejas
tan viejas
como el piso lustroso
por el que caminaste
casto
con los mocos arrastras,
niñito afeminado
usabas cual retrovisor
la ventana llorosa
y tan azul
Tan azul era el sabor
de tus ojos de muñeca
la muñeca de tu hermana
con la que jugabas
tardes que no termina(ba)n
olorosas a parafina
la vieja , tu vieja
se reía
pantomimia de princesa
tus manos
secas
tus manos
él.

sábado 18 de abril de 2009

Demasiado pronto le venían esos ojos anchos. Quizás ya había desistido en olvidar, perdía la noción de como el gran simulacro inundase su cara. Pensaba en Benedetti, pensaba que el bigotudo estaba en un pseudo-burdel ( he notado que decir pseudo está muy en la onda, no?), recitándole en un soleado alemán versos al oído de una señorita que daba besos por entregas.

Pero sigió caminando por la ancha vereda. Estaba solo un domingo, el día del Señor (jo!). Nunca iba a misa, ya nadie iba. Se olvidaba, que fácil era a ratos. Le hubiese gustado recibir clases de amnesia y así poder ser tan docto como ella.

A veces, la veía en el reflejo de las ventanas de las casas de los siglos, por donde pasaba (con ella), caminando. Siempre caminando, para poder olvidar, aunque fuese un poquito por cada paso.

Y por las noches, antes de cerrar los ojos, imágenes de otra vida. Como si un rollo de fotografías (de ella) se fuese a velar; eso nunca ocurría, nunca se velaba. Pero por poco casi le daba un ataque al corazón, que cursi, pensaba. Morir porque el corazon se detenia por ella.

miércoles 1 de abril de 2009

me voy de por sí
al lugar en que los bichitos son examinados meticulosamente, con una luz cegándoles sus antenitas.

Y yo quiero ser el pasto en el que viven, para no morir. No morir aplastados por las manos repugnantes de los hombres que se mimetizan en se(xo)ñal y honor a la ciencia.

Tengo miedo, y no puedo ser pasto, soy bicho siempre.
Mamá! tengo miedo de sus cuerpos erectos, no-no quiero verlos a la luz del día. No es mejor un bicho bonito ?

miércoles 25 de marzo de 2009

señora frívola

¿ Qué tiene que decir al respecto? Un domingo a mediodía, con el tango entre las manos. Le hubiera gustado ser tan apasionada como el propio tipo qué está cantando versos con sabor a vino o como las mujeres de sus letras; nunca pudo, lo frívolo lo tenía antes de la huída al cerro de el Contrario, yo lo quería. Usted también y eso es lo que más le dolía/duele.

Ahora las paredes se recubren "La que murió en Paris". No tiene ni el más grosso modo de lo que significa , ah? Para ella es otro lugar tan frío como su rostro.

No soporta los lugares obscuros y pequeños, me está contando. Entonces no se soporta. Y pobrecita, le dicen todos al ver sus ojos humedecidos, tanto así que ni las manos de sus hijos pueden secar. Seis manos, tres distintos barcos que a veces se hunden por lo frívolo del mar. Cuando quiere, cuando se cree Chilectras (casi-siempre).

Miro su reloj, pero no el que tiene adentro de usted, él del órgano vital ( no crees qué corazon es una palabra bastante cursi, cursilería médicas eh).

Me voy porque me canso, me canso de escribir de la uva y su parral.-

martes 10 de marzo de 2009

tinta china

Tus montañas son rosadas y el ríachuelo que les hace cosquillas, amarillas. A veces me atacan unas ganas terribles de ir a comprarle al Tío del Almacén tinta china, sólo para arruinar tu paisaje esplenderoso.
Quimera re-cagada (re-culiada, según la ocasión, como el camaleón).

domingo 1 de marzo de 2009

Estimado Señorito Interespacial:

Yo siempre pensé que tu primera parada debió ser en Venus, lástima mi chiquitito.
Miro el cielo y puedo imaginar lo feliz que puedes estar ahí, no lo sé en realidad. Pero yo sé que el cohete en tu pantalón es distinto, no hay ninguna muchacha de hielo que te diga que no te quiere.

Dejo esta nota guardada donde la encontrarás cuando vuelvas, quién sabe si lo haces.

Atte.
yo, la que te mira siempre

( ella no sabe, pero los dulces tampoco)